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Cómo asegurar la salud visual de los niños en el regreso a clases

Ya oficialmente terminadas las vacaciones de verano e iniciada la escuela, es importante revisar la vista de los niños para ayudarlos a desplegar todo su potencial en este nuevo año académico.

Lunes, 19 de marzo. Durante las vacaciones de verano es posible que los ojos de los niños se hayan visto afectados por diversos factores externos. El sol, el agua, la sal, la arena, el cloro de la piscina y el abuso del aire acondicionado pueden ocasionar la aparición de afecciones oculares, así como algunas  infecciones. Si su hijo se ha quejado de molestias en los ojos o los ha tenido secos o irritados durante el verano, la revisión completa de la vista alcanza una importancia extrema.

Las revisiones oftalmológicas periódicas tienen una importancia extrema en la etapa infantil. El problema visual de un chico en edad escolar puede provocar una importante disminución en su rendimiento académico, y con ello, limitar su potencial de desarrollo. Detectar y corregir problemas visuales es importante para el sano crecimiento de los chicos, tanto en lo fisiológico como en lo personal. El mal comportamiento en clase, por ejemplo, muchas veces puede ser fruto de un vicio de refracción no detectado. Si el niño no ve bien, no puede seguir la clase, por lo que se distrae y busca otras formas de entretenimiento. Un aparente déficit de atención podría solucionarse con una simplevisita al oftalmólogo.

Los vicios de refracción -dificultad para ver con claridad con uno o ambos ojos- son los más frecuentes en edad escolar.
Un dolor de cabeza frecuente puede ser causada por un vicio de refracción, dado el esfuerzo constante para enfocar imágenes fuera del alcance natural del ojo: la facilidad de los niños para la acomodación muchas veces puede enmascarar el grado real de un error de refracción, ya que logran enfocar las imágenes a pesar del error, pero el esfuerzo puede provocar dolores de cabeza constantes. "La niñez constituye nuestra etapa de mayor neuroplasticidad. Si no controlamos o corregimos los vicios de refracción en este período, el ojo se ambliopiza: no desarrolla agudeza visual", explica la Dra. Carolina Neira (MN: 125065). "Si el ojo se vuelve ambliope, va a ser difícil o imposible de corregir una vez terminada la etapa de desarrollo y perdida la neuroplasticidad de los primeros años de vida". Si el vicio está en un solo ojo (como sucede con mucha frecuencia) y sin evaluación constante, el niño o sus padres pueden creer que ve correctamente. Sin embargo, en el control visual cada ojo se evalúa por separado,
para detectar errores refractivos que serían mucho más perjudiciales sin detección temprana. El control también puede descartar estrabismos desviaciones del ojo
(en menor o mayor grado).

Lo correcto sería someter a los niños a una primera consulta preventiva con el oftalmólogo antes de los tres años de edad. Después de esto, conviene realizar revisiones oculares periódicas cada año (por ejemplo, en la vuelta a la escuela) si el niño no demuestra tener problemas visuales. Caso contrario, será el oftalmólogo quien programe las revisiones.
Es importante que la evaluación sea llevada a cabo por un oftalmopediatra, que contará tanto con las herramientas como con los conocimientos para realizar un examen fructífero. Un óptico u optometrista, por ejemplo, no puede hacer una exploración completa valorando todas las estructuras del ojo (córnea, cristalino, retina…) y detectar con ello posibles patologías asociadas.